¡Es mentira! no hay que sufrir por amor (+ libro descargable)


Sufrir por amor

¡Es mentira! no hay que sufrir por amor

(Al final del post podrás descargar el PDF, Claves feministas para la negociación en el amor, de Marcela Lagarde)

No sé a vosotras pero a mí, como mujer feminista, plantearme el amor a nivel teórico me resultaba muy sencillo pero la práctica... ¡Ay, la práctica! Eso era un problemón. 
  • Sentía lo que sentía pero sabía que había aprendido a sentirlo así.
  • Sabía que no tenía que ser necesariamente así pero no sabía si quería cambiarlo.
  • Y cuando supe que quería cambiarlo no sabía cómo.
  • Y cuando creí que sabía cómo dije ¿y si quito esto, qué lo va a sustituir?
Ahí empezó mi persecución de un patriarca interior travestido de Cupido. Con sus barbas blancas y su pañal de infante. Así me sentía yo, vieja y niña. Demasiado mayor para empezar a pensar en el amor. Demasiado joven para seguir el resto de la vida insatisfecha con mi forma de sentirlo. 

Mi #PatriCupido (a veces para mis adentros le digo #ExCupido, por similtud con la palabra que te estás imaginando) me lanzaba flechas machistas y yo las esquivaba como podía. O curaba las heridas como menos dolía. O lo intentaba. Y tardé años en atreverme a ponerlo sobre la mesa con una pareja. Porque yo creí entonces que el amor no se negocia, se siente. ¿Te suena la historia?

El feminismo, como la vida, no trae manual de instrucciones

Hay muchos espacios en los que el feminismo nos permite notar cambios rápidos. Vemos el mundo con otros ojos y cambiamos a una velocidad que nunca imaginamos. Unas veces es más fácil y otras más difícil pero en pocos espacios encontré tantas resistencias de mi patriarca interior como en el amor. Tenía una sólida formación feminista, pero a la hora de llevarla a mi día a día los tropezones eran considerables. Consejos vendo que para mí no tengo, me decía cada vez.

Saber que el amor no es un sentimiento unívoco, que hay una parte de construcción cultural, que es un proceso histórico y también social y político no te ayuda cuando te enamoras y el corazón se te desboca. O cuando sufres el rechazo o la traición de la persona a quien amas. Cuando amas, pero te parece que algo está mal porque hay cosas que no sientes y crees que deberías. O cosas que sientes y crees que no deberías de sentir.

Deberes que ya son pesados en todos los espacios de nuestra vida pero que cuando nos tocan el corazón pueden devastarnos. Coral Herrera ha teorizado mucho y muy bien al respecto, te recomiendo que la leas.

No sufrimos por amor, sufrimos por tener una determinada manera de entender amor. 

¿Cuáles son las 3 mentiras que nos hacen sufrir por amor?

Obviamente hay muchas más, pero estas sientan los pilares del resto. Son las "3 patas p'a un banco" del dicho popular español.
  1. Todo el mundo siente el amor de la misma manera
  2. El amor no deja capacidad de elección
  3. Sufrir por amor es una forma de medir cuánto se ama

3 mentiras, 3 ejemplos

Vale, hablaba de teoría. Por eso, para aterrizarlo a nuestro día a día hago una lista práctica. Que levante la mano quien nunca haya pensado, dicho o escuchado alguna de las frases que voy a decir a continuación. O todas. 
  1. Si me quisiera no habría hecho eso, yo no lo habría hecho nunca. Tú no pero ¿por qué todo el mundo tiene que entender, practicar, definir, sentir, pensar o vivir el amor igual que tú?
  2. No me gusta meterme en política pero ¿os suena una princesa que no ha ido a la cárcel porque todos sus actos ilegales los hacía por amor? Entonces ¿el amor nos vuelve idiotas? ¿O creen que es una mentira que cuela porque, en el fondo, pensamos que si quieres a alguien no puedes elegir?
  3. Éramos (son, parecen) Romeo y Julieta. Déjame que te aclare que es una historia de ficción, protagonizada por jóvenes de 13 y 16 años, que en 3 días suma 6 muertes. ¿En qué momento hemos decidido que eso es "romántico" como sinónimo de algo precioso e ideal? Porque a mí lo que me parece es una desgracia de dimensiones colosales. Al fin y al cabo es una TRAGEDIA de Shakespeare.
Mentiras sobre el amor

Aunque estas 3 mentiras llevan colgando de ellas toda una ristra de otras mentirijillas. Y el lastre no es pequeño. 

Porque cuando creemos que el amor es uno en todos los sentidos ¡la liamos!

¿Por qué?

  • Porque si es uno, no necesito hablar de él, ni negociarlo. 
  • Porque si es uno, lo que yo siento y lo que siente la persona amada, es lo mismo.
  • Porque si es uno, solo puedo amar a una persona a la vez. Cada vez.
  • Porque si es uno, no puedo enamorarme "de verdad" más que una vez.
  • Porque si es uno y te quiero, me tienes que querer.
  • Porque si no me deja elección, no puedo alejarme de un mal amor.
  • Porque si no hay elección y me enamoro sin ser correspondida solo hay una cosa que pueda hacer: sufrir.
  • Porque si no hay elección, me tengo que quedar mientras ame. 
  • Porque cuanto más mantenga ese sufrimiento, más heroína (o héroe) del amor seré.
Podríamos seguir hasta el infinito y más allá. Cada una de estas mentiras lleva a otras. No las hemos inventado hoy. Llevan gestándose siglos. Son los llamados mitos del amor romántico porque, esta concepción moderna y occidental del amor es eso: una concepción moderna y occidental del amor.

Es que las feministas queréis cargaros el amor

¿Yo he dicho que no hay que amar? Por supuesto que no. Digo que tenemos que repensar el amor. Tenemos que ser conscientes de cómo hemos construido el amor. De cómo lo sentimos, lo pensamos, lo vivimos. De qué grado de felicidad y satisfacción personal podemos conseguir con el amor, y sin él.

Ya, pero ¿y la solución?

No hay una regla de oro. Hay años de trabajo personal y colectivo. Hay que revisar el mensaje que se nos transmite, el que transmitimos. Hay que ser muy valiente para trabajar con el corazón en la mano. Hay que sustituir cada mentira sobre el amor por una definición nueva, nuestra. Personal e intransferible.

Hay que desmontar a Cupido. Puedes empezar sentando a la persona o personas a las que amas y sacando el tema. El 90% de las veces nos da miedo y no nos atrevemos. Ahí ya tenemos la evidencia de las mentiras. Es un problema y el primer paso de la solución.

La buena noticia es que no tienes que hacerlo sola. Ni sin una ayudita. Tienes diversas opciones:
  • Puedes dejar un comentario y abrir el debate. (Ya sabes, justo debajo de las etiquetas del post).
  • Puedes contarnos cuál es la primera pregunta que te hiciste, haces o harás.
  • Ven a nuestra página Facebook y cuenta qué te parece.
  • Puedes descargar el libro "Claves feministas para la negociación en el amor", de Marcela Lagarde, e ir entreteniéndote con sus magníficas reflexiones.

  • También tenemos un curso online "Desmontando a Cupido". Cientos de hombres y mujeres lo hacen cada año. Puedes asistir a solas o acompañada. Por si fuera poco, este curso estrenamos imagen, plataforma... ¿Te atreves? ¡Ven!


María S. Martín Barranco
@generoenaccion


PS: ¡Ah! Si las preguntas propuestas son interesantes, prometo post recopilatorio.



Comentarios

  1. Excelente esfuerzo para hacer que todas hagamos una reflexión profunda de este muy importante tema. totalmente de acuerdo en que mucho decimos como feministas, gritamos e impulsamos, pero parece que no estamos educadas para el amor, este es un tema profundo y clave para nuestras vidas. Gracias. Un abrazo desde San Luís Potosí, México.

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    1. Muchas gracias, Aurora. Estoy preparando un cuadernillo de trabajo para que grupos de mujeres puedan tomarlo como base en asociaciones y colectivos. Espero tenerlo pronto. Abrazos desde España, compañera de fatigas.

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